| Por el Diácono Barry Ryan | Columnista Invitado

Hombres (30-57 años) están invitados a aprender más sobre el diaconado

Fue una noche de jueves de alrededor de hace 25 años, después de que terminé de liderar una sesión de RCIA (ahora OCIA por sus siglas en inglés u Orden de Iniciación Cristiana), que nuestro diácono parroquial se me acercó con la invitación, “¿Sabes? Serías un buen diácono”. Con un gesto desestimé su comentario y dije, “No, yo no”. Pero él no desistió e incluso se lo mencionó a un pequeño grupo de parroquianos, quienes también se volvieron persistentes en abrir mi corazón para discernir el llamado de Dios.

La escritura está llena de gente a la que Dios llamó; Moisés, David, Samuel, María, José, Pedro, Pablo por nombrar a algunos. Tal como se ilustra en cada una de estas notables figuras bíblicas, cada uno respondió al llamado con absoluta confianza en Dios sin saber, necesariamente, qué les esperaba. En su “sí” a “hacer” un trabajo específico, ellos ejemplificaron que la esencia de cualquier llamado de Dios no es el trabajo o ministerio, sino entrar en una relación más profunda e íntima con Él, porque Él nos llama a existir por su amor, para descansar en su amor. Solo al descansar en su amor somos guiados a responder y a ofrecernos en servicio a Él, sirviendo a los demás.

Proveniente de la palabra griega diakonos, que significa servidor, el sacramento de las Órdenes Sagradas imprime en el diácono un sello (“carácter”) indeleble, que lo configura con Cristo, quien se hizo a sí mismo “diácono” o servidor de todos (CCC, 1570). Por esta razón, el diácono, que proviene de entre el pueblo, se presenta ante el altar del Señor para ser apartado, u “ordenado,” con el fin de ser Cristo servidor para el pueblo.

Si usted es un hombre que actualmente tiene entre 30 y 57 años, ¿podría ser que Dios lo esté llamando a servir como diácono? A partir de agosto, la Oficina del Ministerio Diaconal organizará las sesiones del Proyecto Stephen. Esta es una oportunidad para caminar junto a otros hombres y sus esposas quienes también se encuentran discerniendo el llamado de Dios. Los asistentes tendrán la oportunidad de aprender quién es el diácono y cómo ejerce su servicio a través de la Palabra, la liturgia y la caridad; conocerán la historia y el desarrollo del diaconado, así como los cuatro pilares de la formación.

Además, se descubrirá cómo discernir adecuadamente, centrándose en la oración como el medio a través del cual Dios comunica su vida y da a conocer su presencia en el alma. Este proceso comienza como una acción interior orientada a encontrar a Dios allí donde Él está plenamente presente: en el corazón. Para lograrlo, es preciso vaciar el corazón de aquellos elementos que impiden el encuentro pleno con Dios; esto permite, a su vez, que el amor divino lo colme y lo impulse a responder con caridad.  Un hombre no puede discernir correctamente el llamado de Dios sin una vida de oración, pasando, especialmente tiempo en silencio y en soledad, pues escuchar la Palabra de Dios no implica escuchar palabras audibles provenientes de Él.


Para mayor información sobre el diaconado o para inscribirse al Proyecto Stephen, por favor visite el sitio web de la Oficina de Ministerio Diaconal en www.austindiocese.org/diaconal-formation.


 

Las sesiones del Proyecto Stephen comienzan pronto

Hombres de edades entre 30 y 57 están invitados a aprender más sobre el diaconado durante las sesiones del Proyecto Stephen que se llevarán a cabo en los siguientes lugares y horarios:

  • Aug. 16 de 2 a 4 p.m. en el Centro Pastoral Diocesano en Austin
  • Sept. 13 de 2 a 4 p.m. en el salón parroquial de St. Joseph en Bryan
  • Sept. 27 de 2 a 4 p.m. en el salón parroquial de Christ the King en Belton
  • Oct. 18 de 2 a 4 p.m. en el Centro Pastoral Diocesano en Austin
  • Nov. 8 de 2 a 4 p.m. en el salón parroquial de St. Jerome en Waco
  • Nov. 15 de 2 a 4 p.m. en el salón parroquial de St. Mary Catholic Center en College Station

Para mayor información, envíe un correo electrónico a diaconateformation@austindiocese.org o llame (512) 949-2459.


El Diácono Barry Ryan es el director del Ministerio Diaconal de la Diócesis de Austin. Él puede ser contactado escribiéndole a barry-ryan@austindiocese.org o llamando al (512) 949-2410.

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