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 | Por Carla Smith | Corresponsal

Los estudiantes aprenden virtudes, habilidades de liderazgo en St. Helen Catholic School

Este otoño St. Helen Catholic School en Georgetown dio la bienvenida a más de 200 estudiantes en pre-Kindergarten y hasta el octavo grado, y, mediante un programa inspirador, está emparejando a los diferentes cursos y grupos de edad para formar a los alumnos en sabiduría y santidad.

St. Helen, como la mayoría de las otras 19 escuelas Católicas en la Diócesis de Austin, tiene un programa de Compañero de Misa, el cual sirve como una manera de formar líderes permitiendo a estudiantes mayores servir como modelo y guía para estudiantes más jóvenes durante la Misa, y a fin de cuentas, ayuda a todos los estudiantes a crecer e involucrarse en la Misa.

St. Helen lleva el programa un poquito más lejos, dijo la directora de la escuela Mary Kay Sims.

“Nuestro programa de Compañero de Misa es parte de un aspecto mayor,” dijo. “A través de nuestro Sistema de Casa, los estudiantes reciben la oportunidad de construir relaciones a través de los grados en muchas áreas. Nuestros estudiantes tienen mucho que aprender unos de otros, tanto en la Misa como en otros aspectos de la vida”.

A través del Sistema único de Casa de la escuela, cada grado es dividido en seis “Casas”. El objetivo detrás del sistema es que estos equipos conecten y se unan a través de muchas actividades a lo largo del año escolar, incluyendo durante Misas, almuerzos, reuniones y asambleas. Cada una de la seis Casas lleva el nombre de un santo y tiene sus propios colores, virtud y escudo de armas.

“Les llamamos Casas porque somos una familia aquí en St. Helen,” dijo Sims. “Las Casas son parte de lo que somos como una escuela Católica y verdaderamente de quienes somos”.

Ella dijo que la escuela es bendecida de tener como parte del personal a tres Hermanas Dominicanas de María, Madre de la Eucaristía. Mucho del programa de Casa toma como modelo el programa de educación de Virtue del Discípulo de Cristo que guía a estudiantes a cultivar principios morales y a vivir una vida de santidad, enfatizando la importancia del desarrollo de las virtudes y el carácter. El último fin es ayudar a los estudiantes a desarrollar hábitos para liderar una vida de verdadera felicidad e integridad moral.

Cada Casa estudia las virtudes diariamente con el enfoque en ayudarse mutuamente a vivir esas cualidades todos los días. A lo largo del año, los estudiantes obtienen vales por virtudes y un panel de puntuación va sumando los vales, con premios que se entregan al finalizar el año. Sims dijo que el programa ayuda a establecer un sentido de conexión a lo largo de todos los grupos de edad.

“Toda la comunidad escolar se involucra con el sistema de Casa. Los padres y estudiantes cuentan puntos, visten los colores de las Casas, y realmente se involucran en las diversas actividades,” dijo Sims. “El día de la asignación de las Casas la emoción estaba en toda la escuela mientras los estudiantes daban la bienvenida a nuevos miembros a sus Casas”.

St. Helen ha emparejado a estudiantes mayores con más jóvenes desde que abrió sus puertas en 2002. El sistema de Casa fue creado para resaltar el programa de Compañero de Misa en 2017. Desde entonces, la escuela ha visto una mayor mentoría entres sus estudiantes, la construcción de amistades entre sus años escolares, y cómo estudiantes más jóvenes han crecido en confianza y en entendimiento de la fe Católica. Aún más significativo es que la escuela se está convirtiendo sólidamente en una familia unida en Cristo, dijo Sims.

“Nuestros alumnos más jóvenes necesitan ver modelos de comportamiento adecuados, respetuosos y reverentes por parte de sus compañeros, mientras que a los mayores se les brinda la oportunidad de ejercer como líderes,” señaló. “Ellos examinan su propia conducta y luego ayudan a sus compañeros más jóvenes a saber qué hacer. Asistir a Misa es una alegría, especialmente cuando los alumnos mayores ayudan a guiar a los pequeños. Es una lección valiosa para nuestros alumnos mayores aprender que son personas a quienes los demás pueden tomar como ejemplo”.

Los alumnos de mayor edad coinciden: Benedict, de octavo grado, dijo: “Me gusta poder conectar con los niños y enseñarles;” Sofía, de séptimo grado, añadió: “Me encanta ser la persona a la que mi compañero puede acudir en busca de ayuda;” y Kelsi, también de séptimo grado, estuvo de acuerdo “Me gusta que todos tengan un compañero que les ayude”.

Este otoño, los alumnos también han presentado el sistema de “Casa” a su nuevo párroco, el padre Jonathan Raia, y al vicario parroquial, el padre Isaiah Minke.

Con todos los grados involucrados además de los sacerdotes y familias, el sistema de Hogar de St. Helen está probando no ser solo educacional sino inspirador.


 

Para obtener más información

sobre St. Helen Catholic School, visite www.shcslions.org. Para obtener información sobre las escuelas Católicas en la Diócesis de Austin, visite www.csdatx.org.


Carla Smith ha escrito para el Catholic Spirit desde 2016. Una Austinita desde hace mucho tiempo, ella y su esposo son miembros de Santa Rosa Parish en Andice. Ellos disfrutan pasar tiempo con su hija y sus tres perros, así como el compañerismo, el golf y el futbol americano.

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