Catholic Charities continúa ayudando a sobrevivientes de las inundaciones del año pasado
Cuando las inundaciones del centro de Texas azotaron hace un año, mucha de la atención pública se enfocó en la tragedia en Kerrville. Pero a lo largo de la Diócesis de Austin, familias también sufrieron. Se perdieron vidas, se destruyeron hogares, y vehículos fueron arrastrados en cuestión de horas. Durante los siguientes días, Catholic Charities of Central Texas (CCCTX) comenzó a escuchar el mismo mensaje repetidamente durante su trabajo de alcance:
“Necesitamos ayuda aquí también”.
Cuando las inundaciones del centro de Texas azotaron hace un año, mucha de la atención pública se enfocó en la tragedia en Kerrville. Pero a lo largo de la Diócesis de Austin, familias también sufrieron. Se perdieron vidas, se destruyeron hogares, y vehículos fueron arrastrados en cuestión de horas. Durante los siguientes días, Catholic Charities of Central Texas (CCCTX) comenzó a escuchar el mismo mensaje repetidamente durante su trabajo de alcance:
“Necesitamos ayuda aquí también”.
En respuesta, CCCTX movilizó su programa de Respuesta al Desastre para servir a las familias. Empleados y voluntarios se desplazaron a los cinco condados (Burnet, San Saba, Travis, Williamson, y Lampasas) más afectados, en donde alcanzaron directamente a sobrevivientes, distribuyeron paquetes para el cuidado llenos de suministros esenciales y comenzaron el proceso de entender las necesidades de cada familia tras las inundaciones.
A través de los años, CCCTX ha aprendido que ningún desastre es igual a otro. Cada uno impacta a las familias y a la comunidad de alrededor de manera diferente, lo que significa que la recuperación no puede ser igual para todos. Este desastre trajo consigo un daño generalizado a hogares y propiedades, y a los objetos cotidianos en los que las familias dependen para vivir y trabajar con dignidad, incluyendo camas, electrodomésticos, herramientas, vehículos de trabajo, y otros artículos de primera necesidad.
CCCTX continúa trabajando con familias en el camino de la recuperación. A través del manejo de casos individualizado, su personal trabaja uno-a-uno con las familias para identificar obstáculos para la recuperación y ofrecer apoyo significativo diseñado para la circunstancia particular de cada hogar. Hasta la fecha, CCCTX ha proveído de más de $1 millón en ayuda a aquellos impactados a lo largo de la diócesis.
Este apoyo ha incluido reparaciones al hogar y propiedades, reemplazo de la vivienda, nuevos electrodomésticos principales y colchones, reparación y reemplazo de vehículos, asistencia financiera de emergencia para cubrir la renta, la hipoteca, las utilidades, y más.
Para muchos hogares, esta asistencia ha hecho la diferencia entre la estabilidad y el desplazamiento, dijo Allison Cavazos, directora ejecutiva de CCCTX.
“Un año más tarde, muchas familias están todavía reconstruyendo sus vidas. La recuperación no termina cuando baja la inundación, y la necesidad de apoyo continúa por mucho tiempo después de que la atención nacional desaparece,” dijo. “Catholic Charities permanece comprometida a andar con las familias en el camino hacia la recuperación, asegurando que nuestros vecinos no sean olvidados”.
Durante esta tragedia, hubo momentos de Esperanza. “Vimos a la iglesia y a nuestra comunidad del Centro de Texas en su máxima expresión en respuesta a estas inundaciones,” dijo Cavazos. Inmediatamente después de las inundaciones, donantes, parroquias, voluntarios, y socios comunitarios se unieron para responder con compasión y solidaridad. El trabajo de CCCTX con los sobrevivientes de la inundación continúa hasta el día de hoy debido a su extraordinaria generosidad.
La historia de Marisol
Marisol y sus hijos perdieron casi todas sus posesiones en las inundaciones del Centro de Texas. El reto más grande para Marisol fue la pérdida de su vehículo, el cual usaba para visitas regulares a un especialista en la ciudad por la condición médica de su hija.
“Cada vez que se enferma, tenemos que viajar. En nuestro pueblo pequeño, no hay hospitales,” explicó Marisol.
Ella estaba decidida a hacer todo lo que pudiera para que su hija tuviera el cuidado médico que necesitaba, pero tuvo dificultades para pedir autos prestados y pagar por la transportación. Después de perder varias citas debido a su inhabilidad para encontrar transportación y mientras su tensión financiera por el pago de la misma crecía, Marisol se dio cuenta de que necesitaba pedir ayuda.
“Siempre he sido independiente,” dijo. “Nunca le pido nada a nadie. He trabajado dos o tres trabajos para poder pagar los gastos”.
Cuando Marisol vino a CCCTX, encontró un espacio seguro para compartir su historia y pedir ayuda. A través de su programa de Respuesta al Desastre, CCCTX la proveyó de un apoyo de manejo de casos continuo y se adquirió un vehículo usado confiable para Marisol, asegurando que el cuidado médico de su hija continuara sin interrupción. Hoy, Marisol y su hija son capaces de llegar a cada cita porque de nuevo tienen transportación de la que pueden depender.
“Aprendí que hay gente ahí afuera a la que le importa y que te ayudará. Solo tienes que pedir,” dijo Marisol. “Que Dios multiplique cada una de sus bendiciones [de los donadores de CCCTX]. Porque se necesita un gran corazón para donar. Y mucho amor”.
Si usted es un sobreviviente de la inundación buscando ayuda,
o si está buscando maneras de ayudar, puede conocer más sobre la Respuesta al Desastre de CCCTX y otros programas en https://ccctx.org/.
