Reconozcamos a Cristo en cada persona que encontremos
Editora: Obispo Garcia, usted fue recientemente nombrado presidente del Subcomité para la Promoción de la Justicia Racial y la Reconciliación de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB por sus siglas en inglés). Por favor díganos más sobre el subcomité y cómo surgió.
Obispo Garcia: El subcomité surgió de lo que originalmente fue el Comité Ad-hoc Contra el Racismo del USCCB, el cual fue establecido en 2017 después de varios sucesos de tensión racial en los Estados Unidos ese año. Los obispos buscaron tener una voz unificada en temas de violencia racial u odio a través del establecimiento de este comité. Al darse cuenta de la continua importancia de su trabajo para abordar el racismo y el papel de la iglesia en la disuasión del pecado del racismo, los obispos decidieron que el Comité Ad-hoc debería ser un lugar permanente dentro del USCCB, lo cual llevó a la transición al Subcomité de Promoción de Justicia Racial y Reconciliación.
Existen desigualdades en nuestro país que deben ser abordadas, y este subcomité busca promover la igualdad y la justicia entre las razas. Debemos vernos mutuamente como hermanos y hermanas creados a imagen de Dios, sin importar nuestro color de piel o nuestro lenguaje. El subcomité también promueve la reconciliación entre todas las razas. Debemos preguntarnos si como iglesia hemos permitido de alguna manera que ocurra el racismo, especialmente para nuestros hermanos y hermanas Católicos Negros que han soportado heridas profundas a través de los años. Debemos reconocer las heridas y el dolor que el racismo causa y buscar reconciliarnos con aquellos a quienes hemos herido.
Editora: ¿Por qué cree usted que fue elegido para el papel de presidente de este comité?
Obispo Garcia: Debo admitir que me sorprendió esta designación porque no serví en el comité ad-hoc. Sin embargo, después de 10 años de servir como obispo, he tenido oportunidad de evangelizar contra el pecado del racismo. En la Diócesis de Monterey, después del incidente de George Floyd, evangelicé sobre el doloroso testimonio de la muerte de este hombre. También la gente más cercana a mí ha escuchado mi propia historia sobre crecer en una pequeña comunidad con diversas comunidades étnicas y algo del racismo que experimenté y del cual fui testigo como niño.
En su carta pastoral contra el racismo “Abre Nuestros Corazones,” los obispos de Estados Unidos apuntan, ““Demasiados Católicos buenos y fieles siguen sin ser conscientes de la conexión entre el racismo institucional y la continua erosión de la santidad de la vida”. Es mi esperanza que como presidente de este nuevo subcomité, pueda llamar la atención hacia lo que todavía necesita hacerse para sanar el dolor causado por el pecado del racismo que todavía existe hoy”.
Editora: Como gente de fe, ¿cómo continuamos luchando contra este pecado del racismo?
Obispo Garcia: Primero y antes que nada, debemos reconocer que somos hermanos y hermanas creados a imagen y semejanza de Dios. Si, tenemos diferentes colores de piel, puede que vengamos de diferentes países, puede que tengamos distintos acentos, pero a pesar de nuestras diferencias, hay mucho más que nos une. Debemos escuchar nuestras experiencias mutuas, y debemos orar juntos por el fin de la injusticia racial.
También Podemos aprender de la historia y la experiencia de nuestros ancestros. Sabemos que se han cometido pecados terribles en nuestro pasado, así que debemos buscar hacerlo mejor y combatir el pecado del racismo en nosotros mismos y cuando lo veamos en nuestras familias y comunidades. Tal vez no todos han experimentado tensión racial, pero creo que es importante para nosotros darnos cuenta de que existe. Nuestras diferencias no deben ser vistas como algo negativo, sino como una bendición para nuestra iglesia y para nuestro mundo.
Editora ¿Cuál es su oración mientras buscamos terminar con la injusticia racial?
Obispo Garcia: Como dije en mi carta después de haber sido designado presidente de este subcomité, no pretenderé conocer cuáles son todas las respuestas a las injusticias y a los problemas en nuestra sociedad y en nuestra iglesia en cuanto a las consecuencias del racismo. Sin embargo, oro por que cada uno de nosotros busque ser más como Cristo todos y cada uno de los días y reconocer su imagen en toda la gente.
Oro por la sanación de todos cuyos corazones se han endurecido por el prejuicio. Oro por que luchemos por el fin del racismo en todas sus formas, que podamos caminar humildemente con Dios y con todos nuestros hermanos y hermanas en unidad renovada. Amén.
El Obispo Daniel E. Garcia fue instalado como el sexto obispo de la Diócesis de Austin el 18 de septiembre de 2025. La Diócesis de Austin es el hogar de más de 700,000 Católicos. Para conocer más detalles, visite el sitio web diocesano en austindiocese.org.
