|

Respondamos al llamado de Dios a la santidad

 

Editora: Obispo Garcia, en Junio usted ordenará a cinco hombres al sacerdocio, así que, hablemos sobre las vocaciones. ¿Comenzaría diciéndonos cómo fue usted llamado al sacerdocio?

Obispo Garcia: Ya estaba en la Universidad cuando comencé a considerar seriamente la posibilidad de una vocación al sacerdocio. Sin embargo, viendo hacia atrás, me doy cuenta de que las semillas de una vocación se plantaron cuando yo era un niño pequeño. Mi fe Católica fue nutrida en mi familia y en la comunidad parroquial en la que crecí. Pero cuando salí de la preparatoria, estaba bastante convencido de que quería ser médico.

Después de estar en la universidad cuatro años, me tomé un tiempo de descanso para revaluar y fue ahí en el que la idea del sacerdocio resurgió. Honestamente, batallé con esto. Estaba enojado con Dios por poner esta idea en mi cabeza, y por un tiempo luché con aceptarla porque quería ser doctor y pensaba que tendría una familia. Sin embargo, mientras pasaba el tiempo, me di cuenta de que el deseo de ser doctor iba disminuyendo y este nuevo deseo de ser sacerdote se iba incrementando.

Así que, con 21 años, rendí mis deseos ante el Señor, me fui al seminario pensando que solo lo iba a probar, pero mientras pasaron los años me di cuenta de que disfrutaba la oración diaria, los días de recolección, aprender sobre la Escritura, estudiar teología y servir a la gente de Dios. Así que cuando llegó el momento de ser ordenado diácono, con la ayuda de los directores espirituales y de otras personas a mi alrededor, me di cuenta de que era la voluntad de Dios que yo me convirtiera en sacerdote.

Mis padres me apoyaron, pero probablemente estaban un poco sorprendidos por que desde que tenía más o menos 7 años, yo había querido ser doctor. Cuando entré al seminario, recuerdo tener algunas conversaciones de corazón a corazón con mi madre en las que ella me preguntaba, “¿Estás seguro de que esto es lo que quieres hacer?” Y mi respuesta era que no estaba seguro pero era algo que necesitaba intentar. Ahora, habiendo sido ordenado desde 1988, estoy agradecido por el apoyo de mi familia, y estoy agradecido con Dios por su llamado y por seguir nutriendo mi deseo de servir a su gente.

Editora: ¿Cómo es que nosotros, como una diócesis, como familias y como individuos, continuamos construyendo una cultura de vocaciones?

Obispo Garcia: Nuestra diócesis ha hecho un trabajo maravilloso para construir una cultura de vocaciones por más o menos 20 años. Primero, creo que es importante que aquellos de nosotros que somos sacerdotes y religiosos mostremos a nuestros jóvenes las alegría de esta vida. En segundo lugar, creo que como una familia, como iglesia doméstica, debemos orar por todas las vocaciones y animar a los hijos y nietos a considerar el sacerdocio o la vida religiosa. Como una diócesis, debemos animar a hombres y mujeres a que abran sus corazones al llamado de Dios. Debemos continuar ofreciendo nuestra oración y apoyo financiero a aquellos a quienes Dios está llamando a servir como sacerdotes y religiosos.

La Diócesis de Austin es bendecida de tener a 50 hombres estudiando para el sacerdocio. Espero con anticipación ordenar a cinco hombres al sacerdocio el 6 de junio, ¡lo cual es una gran bendición! También tenemos muchas mujeres y hombres contemplando la vida religiosa. Existe un hambre profunda de servir al Señor y a su gente en nuestra gente joven, lo que me causa gran alegría.

Nuestra Oficina diocesana de Vocaciones, bajo el liderazgo del Padre Greg Gerhart, ha ayudado a nuestras parroquias a formar Equipos de Vocaciones, los cuales oran y promueven las vocaciones a nivel parroquial. Nuestros sacerdotes también han estado compartiendo sus historias personales sobre su llamado al sacerdocio. Solo tenemos un director de vocaciones, pero en un sentido, ¡todos somos directores vocacionales! Así que, cuando vean a un hombre o a una mujer que tiene dones profundos de fe, animémoslos a considerar el sacerdocio o la vida religiosa.

Editora: ¿Cuál es su oración por aquellos discerniendo el sacerdocio o la vida religiosa?

Obispo Garcia: Primero, oro por aquellos que han respondido al llamado, por que continúen escuchando la voz de Dios y confiando en ella implícitamente. En segundo lugar, oro por que todos nosotros, particularmente nuestros jóvenes, consideren cómo Dios los está llamando a la santidad. Algunos serán llamados a la vida religiosa, algunos serán llamados al sacerdocio, algunos serán llamados a la vida matrimonial, y algunos serán llamados a la vida de soltería, pero todos estamos llamados a la santidad. Con la gracia de Dios, que continuemos respondiendo a su llamado. Amén.


El Obispo Daniel E. Garcia fue instalado como el sexto obispo de la Diócesis de Austin el 18 de septiembre de 2025. La Diócesis de Austin es el hogar de más de 700,000 Católicos. Para conocer más detalles, visite el sitio web diocesano en austindiocese.org.

Read this article in English! (Versión en ingles)